Entonces -por primera
vez-
repliqué a mi madre y le dije:
"Madre, te equivocas,
no siempre el hijo de una
loca tiene que ser loco;
a veces es poeta".
Por eso puedo decir
con orgullo:
"A mi madre le decían loca,
pero no era loca,
era profesora.
Me enseñó a descubrir
la vida después de la muerte".
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".