Fué en sus márgenes que
los arqueólogos encontraron al
“Hombre de Kibish” un ancestral
de 120.000 años.
En esta región aún habitan
algunas tribus que viven en la prehistoria
… como los Dassanech, Mursi, Hamar,
Karo, Bume y Beshadar.
En el valle de Rift donde se encuentra
una región volcánica,
que separa geográficamente a
los negros de los árabes. En
esta región, se encuentra una
gran diversidad de pigmentos y una gran
variedad de colores.
Con estos pigmentos, algunos muy raros,
las tribus del Rio Omo practican su
arte. Según el criterio occidental
son verdaderos genios de la pintura,
sus trazos recuerdan mucho el arte contemporaneo
de Picasso, Miró, Paul Klee y
Tapies. Pintan sus cuerpos a la velocidad
de un “action paint” de
Jackson Pollock.
En pocos minutos y con una rapidez
impresionante, decoran el pecho, senos,
piernas y pies. No usan pinceles, solo
su admirable habilidad y la punta de
sus dedos. Es un arte ancestral practicado
por todos los miembros de la tribu:
Ancianos, adultos, jóvenes y
niños.
Su aprendizaje, radica en la observación.
Se integran a la naturaleza tratando
de ser parte de ella.
El arte es practicado por ellos mismos,
sin teoría, siguiendo solo sus
instintos. Por tal motivo se considera
su arte en el más alto grado
de pureza. Su motivación reside
en el deseo de mostrarse bello, …de
seducir... y de exteriorizar el placer
que esto les da.
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".