Un muchacho entró con paso firme
a la joyería y pidió que
le mostraran el mejor anillo de compromiso
que tuviera. El joyero le presentó
uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba
como un diminuto sol resplandeciente.
El muchacho contempló el anillo
y con una sonrisa lo aprobó.
Preguntó luego el precio y se
dispuso a pagarlo ¿Se va usted
a casar pronto? - Le preguntó
el joyero. No - respondió el
muchacho - Ni siquiera tengo novia.
La muda sorpresa del joyero divirtió
al comprador.
Es para mi mamá -dijo el muchacho
- Cuando yo iba a nacer estuvo sola;
alguien le aconsejó que me matara
antes de que naciera, así se
evitaría problemas; pero ella
se negó y me dio el don de la
vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos.
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".