Había una vez un matrimonio
con un hijo de doce años y un
burro.
Decidieron viajar, trabajar y conocer
el mundo.
Así, se fueron los tres con
su burro.
Al pasar por el primer pueblo,
la gente comentaba:
“Mira ese chico mal educado;
él arriba del burro y los pobres
padres, ya grandes, llevándolo
de las riendas”
Entonces, la mujer le dijo a su esposo:
No permitamos que la gente
hable mal del niño.
El esposo lo bajó y se subió
él.
Al llegar al segundo pueblo,
la gente murmuraba:
“Mira qué sinvergüenza
ese tipo;
deja que la criatura y la pobre mujer
tiren del burro, mientras él va
muy cómodo encima”
Entonces, tomaron la decisión
de subirla a ella al burro, mientras
padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo,
la gente comentaba:
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".