Experiencias llevadas a cabo por Masaru
Emoto, mostrando cómo los efectos
de determinados sonidos y otros agentes,
alteran la estructura molecular del
agua.
Emoto colocó agua entre dos
altavoces que emitían el sonido
de una Oración. Después
de algún tiempo, congeló
el agua y fotografió los cristales
que se formaron.
Podemos escoger: qué molécula
queremos que exista en nuestro planeta
y cúal no...
... ¿la molécula de amor
o la molécula de destrucción?
Imagina la energía de esas maravillosas
joyas recorriendo nuestra sangre...
Finalmente , si esto acontece fuera
de nuestro cuerpo (y nuestro cuerpo
tiene 70% de agua), ocurrirá
dentro de él también,
cada vez que actuemos con amor y rectitud.
Mas no podemos olvidar que lo inverso
también ocurrirá cada
vez que ¡erramos! Así,
podemos comprender el por qué
de tanta destrucción ¡dentro
y fuera de nosotros!.
El por qué de tanta energía
mala y destrutiva... Tantas dolencias...
¡Todo comienza a partir de nosotros!...
Y, si quisieramos, ¡todo acabaría
a partir de nosotros también!.
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".