Para poder matarlas por el valor de
su piel se aduce la sobrepoblación
que podría darse de este simpático
e inofensivo animal, cosa que no resulta
cierta y no es justificable de ninguna
manera, ya que las condiciones climatológicas,
el deshielo y otros factores han hecho
que la población de estas focas
vaya en descenso.
La vulnerabilidad de estas focas se
debe a que son criaturas de menos de
tres meses, el 95% está entre
los doce días de nacida y los
4 meses, apenas han desarrollado unas
pocas habilidades para nadar y están
aún en el hielo, lo cual las
hace presa fácil de estos hombres.
El método para matarlas resulta
terrible aún cuando afirman que
es humanitario, esto no es así,
veamos por qué. Se les golpea
en la cabeza. Sin embargo, un solo golpe
no las mata, así que o se les
golpea una segunda vez o se les deja
en el hielo agonizantes, se les inserta
un gancho para arrastrarlas aún
vivas o bien, se les quita la piel cuando
todavía están conscientes.
Las estadísticas mostradas por
el IFAW, grupo que ha documentado los
hechos, dicen que el 79% de los cazadores
no han revisado si los animales aun
están vivos cuando son despellejados,
lo cual les ocasiona un sufrimiento
inaceptable.
Las regulaciones no se han respetado
y como afirma este grupo no ha habido
cargos hacia alguien a pesar de que
los abusos son excesivos, se les deja
morir y sufrir y aún vivas experimentan
demasiado dolor.
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".