La ciencia ha descubierto que cuando
se tiene un pensamiento el cerebro produce
sustancias que abren lo que se podría
llamar una ventana.
Cuando el pensamiento concluye, la
ventana se cierra. Por ejemplo, cuando
ve a la persona de sus sueños
y siente amor, esa sensación
increíble que le recorre el cuerpo
no es otra cosa que una sustancia química.
Cuando se excita sexualmente se debe
a que el cuerpo ha liberado otra sustancia
química, y cuando ese desgraciado
se le cruza de pronto con el auto sin
esperar, y en ese momento al lector
le gustaría tener consigo una
pistola de rayos láser en el
volante para desintegrar a ese sujeto,
esa ira que siente, ese ácido
corrosivo que aparece en el sistema
circulatorio o el estómago, esa
sensación, es otra sustancia
segregada por el cerebro.
Ya
sea que lo llamemos inteligencia colectiva, sinergia
de equipo, ingeniería concurrente o de pensamiento
en grupo, cuando los "individuos colaboran
juntos con una intención compartida, en un
entorno proactivo algo misterioso se produce, la
capacidad conjunta del equipo supera con mucho la
suma de las capacidades e inteligencias de los individuos
involucrados".